lunes, 12 de mayo de 2014

ZAPOTLÁN


Se reportó saldo blanco tras festejos por el día de la madre en el panteón municipal.

Conmemoran a sus madres en el panteón



Se acordonaron algunas fosas en mal estado.

Omar Alejandro Romo


El panteón municipal de Zapotlán el Grande recibió a más de mil visitantes el pasado sábado por el motivo del día de las madres, donde se reportó un saldo blanco según Martín Alonso Argote Heliarte, bombero segundo de la Unidad de Protección Civil y Bomberos Municipal, quien participó en el operativo implementado por el gobierno municipal.

El operativo incluyó a distintas dependencias que participaron conjuntamente como la mencionada Unidad de Protección Civil y Bomberos Municipal, la unidad estatal y seguridad pública municipal.

Según Argote Heliarte el operativo consistió en la vigilancia del interior del recinto, el monitoreo, recorridos pie a tierra. Además, de manera preventiva se acordonaron fosas que estaban abiertas o eran en algo peligrosas.

Las recomendaciones nunca están de más en estos casos por lo que el bombero segundo mencionó que se tuviera cuidado con las tumbas en mal estado y sobretodo se cuidaran a los niños para que no anduvieran corriendo.

Por su parte, en el cementerio se estuvieron haciendo trabajos desde hace una semana anterior al 10 de mayo en preparación de este día tan especial para muchos zapotlenses. Llenado de pilas con agua limpia, pintada y podada de árboles, así como la limpieza del lugar fueron algunos de los trabajos esenciales según la administradora del panteón municipal, María Guadalupe Velázquez Pérez.

Obras públicas, SAPAZA, parques y jardines, así como aseo público fueron las dependencias que colaboraron para que el cementerio estuviera presentable, mencionó también Velázquez Pérez.

Fuera del panteón se mantenían los puestos de arreglos florales, cuyas vendedoras manifestaron tener buenas ventas hasta ese momento, por otra parte los grupos musicales que acostumbraban a dar sus servicios en años pasados no se escucharon frecuentemente en esta ocasión.


Historias de vida donde yacen los muertos. 

Las hermanas López visitaron a su madre.


Hijos, nietos, sobrinos, esposos y hasta yernos visitaron el día de ayer a su familiar que fue madre para festejarla en su día, y aunque esa persona ya no se encuentra en el mundo de los vivos, para la mayoría de los asistentes al cementerio municipal el día de las madres, su alma, esencia o recuerdo aún perdura.

Las hermanas López, Natividad, Ana María y Carmen se encontraban sentadas en una tumba donde hacía sobra, eran las tres de la tarde y el Sol más que abrasador calentaba la mayoría de las tumbas. Natividad y Carmen son madres, Ana María es religiosa pero este singular trío se reunió para visitar y festejar a su madre Aurora Ramírez Sotomayor fallecida en octubre del 2011 de un infarto cuando contaba con 94 años de existencia.

“Le trajimos su vinito y su cigarro, allí está su cenicero porque ella fumaba, le poníamos oxígeno y ella de todas formas fumaba, nomás estamos esperando que se le seque su tumba, le ponemos su cigarro y su vinito como se lo tomaba, con limoncito, salecita y sin refresco”. Menciona Natividad entre risas.

Más austera en sus palabras, la hermana religiosa comentaba palabras relacionadas a la fe, esa que mueve a miles de personas e impulsa a creer en lo que no se mira con los ojos. Ella le llevó dos regalos a sus hermanas y una maceta con flores a su madre.

“Nuestro destino es morir” finalizó la religiosa.

Dos latas de cerveza semillenas, un vaso con refresco de cola y una bolsa de frituras descansaba sobre una tumba vecina mientras las tres alegres hermanas comentaban al reportero que esperaban a siete hermanos más y que ellas eran de fiesta larga, no se iban hasta que cerraran el panteón.

Más adelante, una mujer se encontraba sobre una tumba, sola y con apariencia triste. Ella no iba a visitar a su madre, iba a visitar a su hijo que falleció a los 29 años.

Luz María Candelario López quiso pasar el día de las madres sobre la tumba de su hijo, con mirada desencajada y labios temblorosos de su boca salió lo siguiente: “el significado de ser madre es muy grande, con mucha responsabilidad, necesita uno tener mucho amor, paciencia para darle cariño a los hijos y enseñarlos a andar por el buen camino, pero es muy doloroso cuando se nos van antes que nosotros”.

Mercedes, Sagrario y Verónica, las tres hermanas visitaron junto a sus maridos a Emilia Cárdenas Monroy, madre y suegra que murió víctima de cáncer hace dos años. Mientras de un celular salía la melodía “Señora, señora” de Denisse de Kalafe, Verónica habla por las tres: “venimos aunque no sea 10 de mayo, ya teníamos tiempo sin venir, para nosotros es 10 de mayo siempre. En vida, le festejábamos poco porque a ella no le gustaban las fiestas, era muy sencilla, decía: por mí pórtense bien y con una comidita estoy a gusto, mi mejor regalo es que tengan salud ustedes y se porten bien conmigo”.

Así como estas historias, se vieron otras en lo que fue un día especial para las madres que ya no están en la tierra.

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